Llega nueva vacuna a Chile:
ADULTOS SUELEN CONTAGIAR
TOS CONVULSIVA A LACTANTES




• Estudio de la Facultad de Medicina UC comprobó que los adultos portadores de la bacteria de la tos convulsiva son, en muchos casos, los transmisores de esta grave enfermedad que puede llegar a ocasionar la muerte en niños menores de seis meses que no han completado sus dosis de su vacunación.
• Vacuna para los adultos llegará a Chile en el 2007.

 

El cuadro de la tos convulsiva en los adultos suele pasar inadvertido. “Las personas tosen y creen que están resfriadas. También lo atribuyen al cigarrillo o a la contaminación del aire. No tienen fiebre ni otros síntomas, por lo que no consultan al médico.” Así lo destaca la doctora Cecilia Perret, Pediatra Infectóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica El problema –dice- es que son los adultos -infectados con la bacteria “ Bordetella” en sus gargantas- quienes frecuentemente transmiten la enfermedad a los lactantes.”

Pero en los lactantes la realidad es otra. Porque, la tos convulsiva o Tos Ferina es una enfermedad altamente contagiosa que puede producir un cuadro clínico muy grave en los niños menores de seis meses, que aún no han completado su esquema de vacunación y cuya efectividad se obtiene sólo después de la tercera dosis (de la DPT).
“Se trata de una bacteria que tiene varias toxinas que destruyen el epitelio respiratorio, indica la Dra. Perret. Las guaguas entonces pierden la capacidad de evacuar el mucus del tracto respiratorio y se van generando verdaderos “tapones” que ocasionan la clásica tos repetida y violenta. Y los menores de seis meses presentan severos cuadros de apneas (imposibilidad de respirar) siendo esta la principal causa de muerte asociada a la enfermedad.”

LA VACUNA QUE VIENE
Chile incorporó la vacuna anti-pertussis en la población infantil en la década de los 60. Empezó entonces una marcada disminución de las tasas de morbilidad y mortalidad por tos convulsiva. Sin embargo, desde los años 90 comenzó a observarse un aumento en el número de casos y en el 2000, la tasa de incidencia era de 25 por cien mil habitantes, casi comparable a la de la década de los 80. La razón, en parte, porque se pierde la inmunidad de la vacuna a los 10 o más años después de su aplicación en la infancia temprana.

“Por eso, los adolescentes y adultos se han transformado en una fuente de transmisión entre sus pares y hacia los lactantes menores” afirma la doctora Cecilia Perret, al referirse a su reciente investigación del tema publicada en el último número de la Revista Chilena de Infectología. “Hicimos un estudio en Santiago que evidenció que al menos una persona en cada grupo familiar tenía Bordetella pertussis en su secreción nasofaríngea. En todos los casos había un adulto que tenía la Bordetella en su garganta y muchos habían empezado a toser mucho antes de que se enfermara el lactante.”

Los adultos no pueden recibir la misma vacuna que se suministra a los lactantes puesto que les provoca graves reacciones adversas. El desarrollo de productos de inmunización para las personas mayores representa un avance que sin duda permitirá un cambio radical en las cifras y ayudará a proteger a los menores de seis meses de vida. “Ya está autorizada y registrada en Chile la Vacuna combinada contra Difteria, Tétanos y Pertussis- acelular, para adultos (Registro ISP N° B-1723/02), que será puesta a la venta en el 2007.”
Las nuevas vacunas (que protegen también de la Difteria y Tétanos) especialmente diseñadas para los adultos otorgan una valiosa herramienta para proteger a los más chicos de la casa.” En Estados Unidos esta vacuna ya se incorporó como parte del programa universal de inmunización para los adolescentes y aparentemente sólo se necesitaría de una dosis única, para obtener a los futuros padres protegidos y evitar el posible contagio a sus hijos.” Una protección que se cree dura 10 años y que pronto estará disponible en nuestro país. “Creemos que es la única forma que existe para combatir la tos convulsiva en los lactantes” dice la doctora Perret quien como pediatra, suele ver el terrible sufrimiento de los padres cuando sus hijos se enferman.

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