DESCENSO DE LA NATALIDAD: UN PROBLEMA PAÍS.


“La mujer chilena tiene actualmente mayores posibilidades de desarrollo educacional, laboral, académico y profesional, que sumado al fácil acceso para el control de su fertilidad, hace que la tasa global de fecundidad en 2004 fuese de 1,9 hijos por mujer. Lo preocupante es que esta cifra es inferior a la tasa de recambio poblacional que es de 2,1 hijos por mujer, concepto que significa que los hijos nacidos por cada mujer no alcanzarían para renovar la población al momento del fallecimiento de sus progenitores.”
Así lo indica el doctor Enrique Donoso Siña, Académico del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica y Director del Centro Médico San Joaquín , quien es el autor de la Editorial, publicada en el último número de la Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología (http://www.scielo.cl/pdf/rchog/v72n2/art01.pdf).

El cuadro muestra una reducción equivalente a 21,2% entre 1990-2004 : En Chile en 1990 se registraron 292.510 nacidos vivos ocurridos e inscritos y en 2004 solo 230.606.



ARTICULO DEL DOCTOR ENRIQUE DONOSO ADVIERTE QUE LOS CAMBIOS DEMOGRÁFICOS HACEN IMPRESCINDIBLE IMPLEMENTAR POLÍTICAS PÚBLICAS QUE FOMENTEN LA FECUNDIDAD.


“Las cifras muestran que Chile se encuentra en la etapa de transición demográfica avanzada, definida por una baja tasa de natalidad (año 2004: 14,9 nacimientos/1000 habitantes) y de mortalidad (año 2004: 5,4 muertes/1000 habitantes), que se traduce en un crecimiento natural también bajo (año 2004: 1%).”
“Una de las características de la transición demográfica de un país es que los grupos etarios que forman su población no crecen simétricamente. “Es así que –según indica- hay un aumento progresivo de los grupos etarios mayores de 65 años (año 2004: 8% de la población total), como consecuencia de la alta natalidad del pasado y de la baja mortalidad actual, con una progresiva reducción de la población de 15 a 64 años, definida como la potencialmente activa de un país.”

Porcentaje de cambio del número de nacidos vivos según edad materna, 1990 y 2004.
Uno de los cambios más notorios es que la baja de la natalidad ha sido mayor en los subgrupos de mujeres entre 20 y 29 años, definidos como de bajo riesgo reproductivo.

Señala que en Chile, desde la incorporación de los métodos anticonceptivos, junto con el efecto del mayor desarrollo económico, social, educacional y sanitario, la natalidad ha presentado una sostenida reducción, especialmente entre los años 1990 y 2004.
Hay estudios en Chile –dice- que muestran que el costo de formar hijos, especialmente el educacional, es el principal determinante del descenso de la fertilidad en matrimonios o convivencia; que el mayor ingreso familiar solo es determinante en la decisión de tener un tercer o cuarto hijo, y que el mayor ingreso al campo laboral de la mujer casada o en convivencia tiende a posponer la fertilidad de los primeros 2 hijos.
Agrega que otro estudio sobre la fertilidad en Chile -entre otras conclusiones- muestra que hay un fuerte aumento de los nacimientos fuera del matrimonio, cuya tasa se incrementa de 16 a 54% entre 1960 y 2003.
En su análisis, el doctor Donoso destaca que:

• El CELADE proyectaba para Chile alcanzar la actual tasa de natalidad en el año 2020.
• La caída de la tasa de natalidad es mayor en las mujeres casadas, convergente a la tasa de las no casadas.
• Parte importante de la caída de la natalidad no se relaciona directamente con el mayor ingreso per cápita o con mayor participación laboral de la mujer.
• La fuerte caída de la mortalidad infantil contribuye a reducir el número efectivo de hijos, puesto que es posible alcanzar el número deseado de hijos con menos nacimientos.
• La caída de la fertilidad es particularmente importante en los estratos socioeconómicos más bajos, acortando la brecha con los de mayores ingresos.
• Los nacimientos fuera del matrimonio caracterizan preferentemente a mujeres de menor ingreso familiar; las madres solteras tienden a ser más jóvenes, vivir en el hogar paterno y desarrollar estudios o trabajo remunerado.

“Los cambios demográficos experimentados en el país en los últimos 15 años, estimo que constituyen un problema país por sus múltiples implicancias, y por ello, las políticas gubernamentales en el campo social, salud, vivienda, educación, etc., deben ser reformuladas y orientadas a estimular la fecundidad, y a fortalecer el concepto de familia.”